Archivo mensual: marzo 2006

Martes ya

     Martes terminado e inicio del Miércoles, ecuador de la semana. Hoy ha sido un día especial, y como tal, me he sorprendido viviendo cada momento con una calma que no es mía. Creo que en algún momento del día me he apropiado de la serenidad de alguien, que seguro está como loco buscándola…(chiste malo), como quien coge un boli de la mesa de un compañero sin darse cuenta, en un momento de apremio inconsciente.
     Hoy he disfrutado de esa calma ajena a mi, y he paseado por cada minuto con otra visión de los acontecimientos y de las situaciones. Me ha resultado terrible descubrir cuánto mejoraría mi vida si no fuera presa de mi caracter nervioso y acelerado…ganaría en muchos aspectos, pero otros, creo que no conseguiría alcanzar a realizar ni la mitad de las cosas que hago ahora, aunque por otro lado, seguro que las haría mucho mejor y más centrada en vez de forma casi automática y en tiempos record, siempre se habla de la calidad superando en crédito a la cantidad, aunque por mucha que sea la calidad, si no se llegan a unos mínimos….¡¡Mira no se!! esto es un autentico tormento, cada vez que descubro algo nuevo no consigo mas que acrecentar las dudas y cavilaciones que ya de por sí viajan conmigo… como para haber estado dotada de genialidad, hubiera acabado esquizofrénica perdida.
     Bueno, no ha estado mal la experiencia como tal, ya veremos con qué voluntad amanezco mañana… que por cierto ya puede ser energica en todo caso que estoy sin Jefa y el trabajo es toooodo para mi.
     Buenas noches, descansad, por vosotros, por mi y por todos los compañeros…
 
Anuncios

Domingo campestre

    Hoy he cambiado mi paseo, no he contemplado el mar desde la cercanía, hoy mis pies me han llevado hasta la montaña, pero es una montaña muy especial, desde la que puedo contemplarlo en toda su extensión…mi mar, ese mar que tanta falta me hace, el mismo que puede trasmitirme la calma de su semblante, o puede arrebatarme mis penas con la furia de sus mareas.
     Hoy mi pequeña me miraba sorprendida cuando, abriendo los brazos en toda su extensión y de cara al viento que nos azotaba desafiante, le murmuraba que ojalá pudiera volar, a lo que ella, abriendo sus ojitos turbada me decia que no, que me quería con ella para siempre, no he podido por menos que abrazarla y besarla hasta caer ambas entre risas, pero luego, recuperada la compostura de sus cuatro añitos, seriamente me ha comentado que no entendía por qué quería volar si no tenía alas, al contestarla que podrían salirme como a los ángelitos me señala que para eso, mejor si fuera sirena…
     ¡ Sirena ! no sería mala idea, y sin darse cuanta a vuelto a abrir la puerta que libera el cauce de mi imaginación… sentada bajo un pino, abrazada a mis rodillas, he podido perderme en esa imagen, esa fina línea que marca el horizonte del mar, el sol, alumbrando ya perezoso, y yo, emergiendo y sumergiéndome de nuevo con una preciosa cola de escamas llenas de color.
     Es tan solo un momento del día, pero que me hace sonreir de nuevo antes de acostarme, es gratificante poder pensar que si algún día se ahogara mi imaginación entre tanta dura y desoladora realidad, aún puedo conservar la esperanza de que pudiera florecer de nuevo entre la inagotable cosecha de mis tres dadores de magia.
     Esta noche, va por ellos mi beso de buenas noches.
 
    

Ausencia

    Otro día que pasa, y yo, intentando hacer frente a la distancia; paso tiempo en la ventana, se que no vendrás, pero mirar el horizonte a través de los cristales me dá la sensación de estar mirando a través de una vaticinadora bola de la que podré obtener tu imagen, esa imagen que desboque mi corazón y haga que me tiemblen las piernas, que el pecho se agite y parezca que el oxigeno nunca más llegará a los pulmones, produciendo en mi cabeza una sensación de vértigo que nublará un instante la visión, para que cuando vuelva a abrir los ojos, estés frente a mi puerta, con la mano en el timbre, tu sarcástica sonrisa y esa mirada que me confunde.
     El tiempo se puede decir que es bueno, hace sol, con alguna nube alocada que se desliza a través de un alborotador viento. La temperatura es más alta que otros días y eso se nota en el espíritu, todo es más pausado, hasta la espera.
    Creo que me he resignado a sentir este lamento y a esperar tu regreso, no se si volverás, ni siquiera sé cuándo te fuiste, pero después de aceptar que las cosas nunca serán como siempre soñé que debían ser entre alguien verdaderamente entregado, tengo la rebeldía mansa, y el deseo y la impaciencia por sentirte han dejado su lugar a la condescendencia, a la dócil resistencia… hasta que el corazón lo dicte.
     El silencio es lo que más me pesa, me pesa más que tu ausencia, porque en el silencio se embravecen los pensamientos y martillean en la temerosa confianza hasta quebrarla. No sé que seré para ti, tu para mi eres ya un sueño…
 
    

Turbación

     Se que el tiempo no acompaña, pero he descendido por la vereda de la meditación hasta la orilla del mar de la esperanza. El viento intranquilo me zarandea y me siento como las olas que vuelan empujadas por el viento, sin voluntad, ausente. Estos días surcan mi realidad infinidad de noticias que no se si son augurios de tiempos mejores o antesalas del caos. Debo reconocer aunque no quiera, que estoy cansada, de tanto pensar, de tanto sentir, de tanto buscar…quisiera tan solo dejarme ser, como las olas, ir y venir sin buscar sentido a cada instante. Resignarme, jamás seré yo, jamas encontraré mi interior, me he pasado la vida escondiendome tánto, hasta de mi misma, que realmente me perdí. Y aquí, en la playa de la calma, con el corazón apretado y una ulcera en el alma debo abandonar esta manía de perseguir la lógica, la coherencia, el equilibrio.

     Solo que hay una pega, ¿deberé entonces arrojarme a mi misma? porque no consigo descubrir ese fragmento que me libere de todo ese lastre.

 

Naturaleza

     Bueno, otro día mas que empieza por "L..", parece increible que sea el día que mas ganas tengo yo de escribir, siendo el que mas sueño tengo (será por eso quizás, el sueño suele sumirme en un estado reflejo en el que mi mente es más ligera).
     No sé por donde empezar a caminar hoy, luce un sol esplendido, quizás el viento sea algo excesivo, pero cuando una tiene la cabeza con un galimatías tal que no consigue centrarse ni por un momento, el viento suele ayudar bastante a arrastrar pensamientos e ideas a lugares lejanos, donde los transporta y desarrolla y, sin saber cómo ni por qué, te los devuelve un día con otro enfoque.
    Camino ligera por entre hierbas altas y húmedas, se respira primavera por cada milimetro de tierra que me rodea,  hay olores que siempre me han cautivado de manera irracional, el de la tierra mojada, el de la hierva recién cortada y el intenso perfume del mar, pero hay otro, uno muy especial, quizás por lo poco que puedo disfrutarlo y que cautiva mis sentidos, el olor de la noche tras un día caluroso de verano. Todos y cada uno de estos aromas me vienen a la cabeza mientras paseo atemporal por el atardecer de este día.
     Lo cierto es que arropada por este paisaje, me siento mas parte integrante de él que del que forman los seres humanos. Envidio muchos de los aspectos de la naturaleza y de cada uno de los elementos que la forman.
     Soy más prado, que asfalto, soy más arbol, que estatua, soy mas monte, que solar, soy mas rio, que fuente, soy mas luna, que luz de neón, soy más aire, mar, incluso del fuego tengo parte…que todo lo que las ciudades poseen, con su cultura, su arte y sus tesoros y fortunas.
     Está bien…ya regreso, creo que me ha sobrevenido un arrebato pro naturaleza, pero lo cierto es que no es solo culpa mia…del todo, es obra de Vivaldi, cuando lo escucho es como estar y ser naturaleza viva y una hay días que se deja llevar.
     Sin más, aquí termino…felíz fin de día, si ello fuere posible.

Hiel

           Hiel

De mi te quiero extraer,

veneno que confundes mi mirada,

verdugo de mi estupidez,

trastornando a tu antojo esta mi alma.

 

Por más que quiero vencer

la trampa que me tienden tus palabras,

de tu sátiro poder

consigues que mi cuerpo arda en tus llamas.

 

Impreso el sabor a hiel

cautiva en tu silencio tras la caza,

siento mis diques caer

accediendo a la entrega que reclamas

     Esta tarde está la estancia en penumbra, una penumbra impuesta, fuera el sol se manifiesta hueco, ufano ante las muestras de alabanza de las gentes que lo reciben avidas, necesitadas de su calor y de su color; yo aun no me siento capaz de enfrentar tanta claridad, tanto esplendor, aun tengo el ánimo vestido de invierno, algo encogido, algo perezoso también, transcurren tan deprisa los días, meses, estaciones, que no me dá tiempo a prepararme el paso de una a otra, y mi interior se confunde y ofusca, cuando hay luz, busca sombra, y cuando sombra, busca luz, son momentos en que lo noto contrariado, desazonado y como chiquillo huraño, me dejo llevar por la necesidad de autoimponerme la sobriedad de las sombras…aunque no por mucho tiempo, tengo tres gatitos curiosos que obstinan en empujarme hacia la renovada sensación de vida que les provoca tanta luz.
     ¡Que mayor me hace sentir tal explosión de infantil energía!!!