Archivo mensual: junio 2006

La verdad

Entre lo que soy y lo que quiero hay un abismo cada vez mayor.

Camino a veces bordeando el abismo deseando caer en él.

Resignada a ser dejo escapar aquello que quiero.

No es espíritu de sacrificio, es cobardía.

La actitud sumisa ante la corrección de una conducta aceptable.

El miedo a enfrentarme a lo que quiero, el temor a dañar a los demás con mis deseos.

La falta de confianza en lo que soy y lo que puedo ser.

La angustia de un futuro incierto, sin cabos atados, sin previsión.

¡¡Miedo a la libertad!!

Cruel condena tener una conducta cobarde y un espíritu inconformista…

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Realidad ficticia

     Me siento diferente, mas sin embargo no ajena al paisaje que contemplo. En lo que mi vista alcanza, tengo en el centro un terroso camino salpicado de espejos que la lluvia ha abandonado a su paso creando figuras geométricas, diluidas e incluso rellenando las huellas de aquella mujer de lento caminar tras un día de afanoso trabajo en los campos.
     El atardecer proyecta, entre la vereda de árboles que bordean la derecha del camino, una nebulosa luz de atardecer que envuelve la imagen con un misterioso halo convirtiendolo en fantastico espectáculo en el que las copas de los árboles semejan cabelleras inclinadas al paso del viento, mirando en línea hacia los tiempos por venir; a la izquierda verdes campos de altas hierbas enredadas entre si forman una espesura compacta que expele frescor sobre el camino.
     En el horizonte una sombra elevada rompe lo vertical de la perspectiva y se pierde junto a un sol que arroja, cansado, el fruto de sus últimos esfuerzos para mantener la luz diurna dentro de un creciente mar de nubes que salpican un azul y cambiante cielo.
     Puedo ver, apoyado en uno de los robustos árboles, unos pasos mas adelantado a mi, el cuerpo lánguido de un hombre, quizás descanse, quizas disfrute de esta espectacular obra de arte, quizás tan solo espere la llegada de alguien con quien compartir el resto del camino.
     Desearía estar dentro de este cuadro, no ser una mera espectadora de una realidad ficticia.

Un dia tontorrón

A veces tengo la sensación de que uno mismo va dibujando su propio camino y cuando algo sale mal, miramos alrededor intentando culpar a quien sea del menor traspies.
A veces siento dentro tantas impresiones, sacudidas, percepciones que me asustan, me sobrecogen y me da miedo experimentarlas e intento encontrar excusas que hagan posible aplacarlas, mantenerlas quietas en sus origenes para espiarlas tan solo de vez en cuando y descubrir que ahi siguen pero sin tener que responder ante su acción continuada y sus consecuencias.
A veces uno descubre de nuevo una huella de su pasado y el mero roce de su realidad hace que broten heridas que pensabamos cerradas, curadas y superadas.
A veces la realidad me obliga a doblegarme tanto que se hace insoportable el caminar inclinado.
A veces uno encuentra aquello que siempre ansió y que nunca tuvo y se da cuenta de que está tan lejos que no puede alcanzar a tocarlo, y lo mira pasar con la impotencia de no poder detener su viaje y comenzar de nuevo.
A veces me gusta caminar bajo la lluvia, sintiendo la humedad a traves de mi piel e intentado imaginar que mientras escurre por mi cuerpo, arrastra a su paso aquello que odio de mi, aquello que me pesa, aquello que no quiero.
A veces uno siente agujetas en el alma y los dias parecen pesados y demasiado agotadores hasta que una mano amiga acaricia ese músculo cansado que mueve la vida con la suavidad de unas dulces palabras.
A veces quisiera detener todo por unos dias, sentarme tranquilamente frente al mar y pensar, pensar largamente, sin prisa, sin ruido, sin nadie a mi alrededor, y mirandome en el porvenir, decidir por fin mi camino.
A veces un insignificante grano de arena nos cambia el paso al caminar y surge un dia tontorrón, como éste.
Pero tambien los dias tontorrones tienen su propio color, ayudando a extender y ampliar la gama de colores de una vida.

Parada

¡Y aqui estoy! parada, detenida, mirando confusa el camino que debo recorrer, estos últimos pasos los he dado un poco de forma irreflexiva y no se ha donde me han traido, asi que, me encuentro en mitad de ninguna parte, con tantas tareas por realizar y tantos compromisos, tantas novedades, tantos descubrimientos, que quiero parar un rato mi caminar y levantando los brazos al cielo, como superman, elevarme lejos, muy lejos, y una vez alli, ver las cosas desde la lejania, observando como es todo sin mi presencia.
Cuantas veces debemos de poner distancia entre las cosas para poder obrar y pensar con cordura, con seso, con equilibrio, con madurez, con sobriedad, con honorabilidad, con decoro, con prudencia y toda esa sarta de tonterías que alienan el espiritu y el duende de cada uno.
¡¡Tiempo!! todo es cuestión de tiempo, el tiempo pone las cosas en su sitio, siempre hay tiempo para todo…pero el tiempo es impalpable, inmaterial, y nosotros somos seres de carne y hueso, obligados por esa naturaleza a satisfacer las necesidades de la materialidad, necesitamos palpar, y ese es el presente, y el presente puede hacer que "el tiempo" sea una palabra tan lejana y tan brumosa que no sepamos encajarla en el lugar que se debe en el momento en que debe hacerse.
Y sigo aqui, varada en un arenal del que no se ni como salir, ni como he llegado, asi que ahora haré uso del "tiempo", me lo tomare para respirar hondo, cerrar los ojos con fé y desear, como en el mago de Oz, que cada cosa tome el lugar que le corresponda y que al fin, la vision de mi camino, sea clara, utopicamente feliz y que pueda comer perdices…
Y si no, me quedaré obstinadamente donde estoy sin dar un solo paso hacia ningun lado y dejaré que el tiempo discurra a mi alrededor, yo, no estaré para acompañarlo.

Tormenta… al fin!

Por fin llueve, y aunque tengo terror de las tormentas con truenos y relampagos, hoy me acurruco junto a la ventana, con mis brazos rodeando las rodillas y miro como cae la lluvia, y el resplandor de los rayos seguido del estruendo de los potentes truenos.
Es una tormenta esperada y deseada, la tierra sedienta exhala un aroma intenso y penetrante que me embriaga…y las flores, celosas, despiden a su vez dulzonas fragancias que danzan a traves de mi olfato.
El cielo cerrado tampoco me parece especialmente triste, oscuro, apagado, acompañando en correcto duelo las lágrimas del firmamento. Pero hoy lo miro con gratitud, pensando en que quizas, este repentino chaparron, libere mi espiritu de la excitación interior que me invade asi como alivia el ardiente calor de la tierra y de la naturaleza, y siendo parte misma de ellas, apacigüe el mio.
Me vence el sueño, llevo luchando contra él varios días, mas siempre me vence, pero su victoria es dulce, no se jacta, solo me acuna, cerrando mis ojos para que llegue el descanso…el sueño, el dulce sueño, que te separa de la realidad para transportarte a otros lugares, otras sensaciones, otros paraisos o infiernos, depende de cada quien.
Por fin me doy por vencida, recuesto la cabeza cerca de la ventana y me dejo caer en la profunda calma que me hará volar a lomos de mis deseos…
Felices sueños a todos…
 

Cambios

Un dia te levantas y descubres que el paisaje que se ve desde tu ventana, ese que quizás te has acostumbrado a ver, siempre ahí… ha cambiado. Y cogida por sorpresa experimentas sensaciones nuevas y nuevos sentimientos que dan  al día otro color y al mañana otra perspectiva. La novedad entretiene el alma y mantiene las inquietudes espectantes, y el corazón… el corazón vuela feliz deslizandose a través de sueños, de esperanzas, de promesas.
Todo puede ocurrir en un dia, sin que estemos preparados, hoy mi dia cambió a mejor, se ha perfumado el aire con nuevos aromas, se han pintado las cotidianas vistas con nuevos matices, y en mi interior despiertan aspiraciones desterradas y pasiones aletargadas.
Y aunque mi tendencia natural me impulse a elevarme a cielo abierto, las obligaciones tiran de mis pies manteniendome en  tierra firme, pero no por ello impidiendome disfrutar de esta transformación de mi realidad, incluyendo, claro está, la consabida dosis de temor…

Cansancio de Jueves

Hoy al levantarme el cuerpo se resistía a ponerse en vertical, sentia el peso de una losa sobre todo él, y es que los excesos al final acaban pasando factura, el calor ha cambiado mi rutina del sueño y al estar noctambuleando, las mañanas se hacen más cuesta arriba. Fisicamente una se encuentra mas desgastadita… y es que pensar en las vacaciones, hace que el cuerpo añore lo que está por llegar y que parece estirarse cruelmente.
El ambiente en general se respira cargado y los ánimos están subversivos y en pie de guerra, lo cual hace mas insoportable aguantar tantas calurosas horas en el trabajo.
Hay ocasiones como estas que suelen repetirse y en las que me aislo del resto envolviéndome en mis propios pensamientos, pero es tanto el ruido que me rodea que no pudo conseguirlo, y si a ello le sumo este hundimiento corporal que arrastro, el resultado parece harto catastrófico y con mal final.
No tengo fuerzas ni de mirar por la ventana para no perecer en las ganas de salir de este ambiente tan cerrado, bochornoso, y la cabeza amenaza con colaborar en este caos con fuete dolor de la misma.
Bonito panorama para un dia como el de hoy, ayer, mañana… en fin, aun tengo un as en la manga.