Archivo mensual: octubre 2006

Un beso tuyo

 
Acercar mi boca hasta ti
quemarme en tu sal
y aun así, beber de tu agua.
                        Es tanta mi sed
                        mis labios heridos buscan tu calma
                        la frescura de tu roce.
Vas y vienes ante mi,
corriente cruel que te lleva
espejismo que acrecienta mi gana
dejándome nuevamente
agitada  y sedienta.

 

 

COMPARACIONES

La vida, extraña caja en la que podemos encontrar de todo
a veces tiene mucho espacio, otras nos ahoga
hecha de mil formas, con mil materias distintas
cálidas, frías, rígidas, cómodas, plenas, vacias…
Acaso en ella cabe todo y en ocasiones nada guarda
rebosante de adornos para algunos, sobria y exigua para otros
contrastes por donde mires, de color, de fundamento, de situación
hay quien la lleva y a quien le lleva
dentro o fuera, pero en su plano,
se puede considerar traslucida, o revelarse opaca…
La vida puede ser muchas cosas, también puede ser una caja.

REINCIDENTE

 

Rasgar el templo una y otra vez

por ver caer las piedras, sin mas,

por ver sepultadas las ganas,

las que alzas cuando deseas.

 

Tu vida es vacía y la llenas

con lo que en otros desatas

añadiendo, pagado de ti

otra muesca en tu memoria.

Mi guerra con los lunes

                  

Hoy tengo un ceño perpetuo, ayer se me sentó en la frente y aquí sigue, dándome una expresión huraña y desagradable que parece el imán que descubre cosas desagradables y reprochables.
En el mundo laboral, como en el resto de mi mundo, suelo ser siempre el último de la fila, no como el grupo de música, ¡nada que ver!¡ya quisiera yo! sino esa que pasa desapercibida, ciertamente, siempre me ha gustado sentarme ahí, en el último asiento de las filas, invisible, en clase, en grupos, en actividades, en trabajos…me siento cómoda en el último asiento, me acostumbré, y no puedo soportar sentarme delante, ni siquiera  un par de filas delante.
Este sentimiento, junto con mi ceño, me ha estado revolviendo las ideas, ya de por sí bastante revueltas, y aunque nunca me ha importado que ésto sea así, hoy he comenzado a notar una sensación que me nacía en el estómago y que me iba subiendo hacia la garganta para golpear mi boca queriendo salir y que al final he distinguido como rabia. 
He jugado tanto tiempo a ser invisible, que ahora, muchas veces, lo soy, y me siento como tal y hasta hace bien poco era algo que me daba absolutamente igual el noventa por cien de las veces, el otro tanto por cien, prefiero quede en un sugerente misterio (que luego me toca lavarme la boca con jabón).
Desde mi posición he visto muchas actitudes y he descubierto infinidad de formas de actuar. En lo laboral, cuando uno trabaja lo suyo y lo de todos sus compañeros, y encima, pasa desapercibido, el premio es, taza y media de lo mismo y encima pasan a ponerte la etiqueta de “pringado” con lo cual, todo el trabajo corre a tu mesa sabiendo al fin, que verá la luz después de tanto vagar de una mesa a otra.
 Se, no soy nueva, que esto siempre acaba igual, pero me obstino en demostrar – me que no tiene porque ser así, que la justicia existe, que la buena fe también, que el ejemplo, puede cundir y un largo etc… de buenos sentimientos que creo están empezando a caducárseme dentro y además, corro el peligro de quedarme sin dentadura de tanto farfullar entre dientes.
Lo social…tres cuartos de lo mismo, si nadie te ve, nadie te pide opinión, y si alguien tiene cosas que hacer, aún después de haber quedado contigo, pospone la cita puesto que en fin…”no te importa verdad?”.
“¡PUES SI, SI QUE ME IMPORTA!” gritaría en mas de una ocasión, pero luego vienen los remordimientos, “qué mas dará un día que otro” “que más dará esto que aquello, lo importante al final es estar…”
Hoy Lunes (que mal los llevo, por cierto) he decidido que no quiero ser el último de la fila siempre, que cuando levanto el dedo, quiero que me hagan caso y sean capaces de verme, que estoy cansada de pasar al final de la lista cuando surgen otras opciones que no quieren esperar, quiero que sepan que aunque sé esperar, no tengo por qué esperar siempre, que aunque soy una persona trabajadora, soy una persona, ante todo, no una máquina que uno enciende al llegar a la oficina y apaga justo antes de apagar las luces también.
Hoy Lunes, es el peor día de todos para tomar decisiones, así que, me quitaré este entrecejo con toallitas desmaquilladoras, de las que eliminan impurezas, una infusioncita calmante y a acostarme con mis frustraciones y mi incapacidad para dar un giro a mi vida.

Amatxu maitea (2ª parte)

 
 

POR QUÉ TE ADMIRO (Segunda parte)

         Descubro a cada instante que pasa sobre mí, todo aquello por lo que darte gracias. No acabaría nunca de agradecerte por todo lo especial que posee mi vida, por lo que soy, por cómo soy.

         A veces me busco en tu reflejo, deseando ser lo que en ti veo, tener tu valentía, tu entereza, tu amor y tu alegría por la vida, a pesar de los zarpazos, a pesar de las puñaladas, de las traiciones cobardes e indignas… siempre observadora, alerta a nuestras necesidades, a nuestras caídas. Dejaste tu niñez arrinconada por hacer volar la cometa de un ser que no podía volar y que lo hizo a través de ti, siempre asumiste su extinción como un fracaso tuyo. Así ha resultado tu vida, una asunción de las carencias ajenas como defectos propios. Nunca has sido libre, nunca has remontado en libertad, en plenitud, saboreando la sensación de ensanchar tus alas en toda su inmensidad y sentir el aire en tu apelmazado plumaje, acariciando el cuerpo, elevando el espíritu, ese espíritu  condenado a la penumbra, al mutismo.

         Tu esencia se condensó en un recóndito lugar desconocido que, de vez en cuando, impregna la totalidad del espacio que habitas deteniendo nuestro compás para aspirar ese bálsamo que nos hace creer de nuevo en nuestras capacidades, en las posibilidades de futuro, ese perfume que expeles a través de tu amor incondicional y sin prejuicios, para purificar el ambiente que nos rodea, para disipar la niebla diaria que vela nuestra mirada y la hace imprecisa.

¡Dónde quedaste como mujer¡ ¡dónde escondiste tus sueños! ¡dónde quedó relegada tu vida!.

No sabes cuánto desearía encontrar ese lugar, para rescatar toda tu vida y devolvértela entera, intacta, poder ofrecerte esa inalcanzable posibilidad de volver a vivirla tal y como debió de  haber sido.

        

 

 

Amatxu maitea!!

 Si alguien me preguntara, algún día, a quien, del mundo entero, es a quien yo mas admiro en mi vida, de quien quisiera ser reflejo y llegar a ser…mi respuesta saldría disparada como un cohete, "¡a mi madre!".
 
 POR QUÉ TE ADMIRO (Primera parte)
                     Has tenido tiempo para soñar, en los breves espacios en los que la inclemencia de la vida no te sacudía. Tu belleza era la sublime forma en la que tu alma asombrosa, estallaba frente al mundo.
                     Embrujo en tus pasos, en tus caricias, en tu voz, un ser mágico en un mundo gris, entre el hierro, las planchas, el metal de las fábricas y las cadenas de la represión.
                     Aún así, río cristalino refrescando a tu paso el sombrío paisaje de aquellos días, de otros días, de cada día. Cambiaste tu niñez por la práctica precoz del sacrificio en el que te hiciste veterana.
                     Encerraste tu esencia idealista y vivaz, inquieta y arriesgada, inteligente, curiosa, emprendedora, entre acristalados muros de responsabilidad, carga, trabajo, renuncia, resignación…llegaste a encerrarlos tanto, que te olvidaste de ellos, te olvidaste de vivir, te bastaba subsistir; y entonces te pintaron de gris, te cortaron las alas, te cerraron los ojos, te atormentaron el alma, y aun así, jamás desapareció del todo tu sonrisa, esa, que a pesar de la peor de las tempestades, era capaz de deslumbrar al mismísimo huracán deteniéndolo en su cálido reflejo, dejando la impresión en el aire de que todo iba bien.
                    ¿Por qué te admiro? Por tantas y tantas razones como minutos han ido trenzando el tapiz de mi existencia que tu has compartido tan fielmente.

Pequeña plegaria

 
… en una búsqueda sin fin
Quiero ver cómo abres tus manos
y muestras tu corazón,
quiero verlo latir lleno de esa vida
que impulsa tantas otras,
quiero sentir esa mirada limpia
que quiebra el alma
quiero oír esa voz que cual guadaña
es capaz de segar las intrigas
quiero que el sol que sigue tus huellas
funda la escarcha que me va dominando
no quiero ser diferente, quiero ser feliz.
He traspasado tu puerta tantas veces
que ya, se me olvida llamar,
quiero, tan solo, averiguar si realmente deseo
que me des otra oportunidad, o si tan solo
…deberé seguir cayendo.