Archivo mensual: julio 2008

Secuelas

10132494

 
 

SECUELAS

 

De qué sirve que cosa tu corazón al mío

con puntadas blancas

que destacan la purpúrea pasión.

 

Demasiado amplio uno

quizás inapreciable el otro,

tan solo fieltro.

 

Me sacudirás una y otra vez

con la palabra precisa,

la sonrisa teñida,

en el deseo de romper mi superficie

pretendiendo el enigma que crees en mi interior.

 

Y certero en tu puntería,

volverás a buscar,

una vez más,

dejando a tu paso,

fragmentos irreparables de otra vasija rota.

Contra el cristal

huella5

 

Contra el cristal.

 

Tomé entre mis dedos sus alas

quebradas, frágiles,

tembló su esencia insegura,

en mis ojos se imprimió su miedo

y mi ánima palpitó con ella.

 

Como un soplo, su último aliento

difusa en ese mundo ajeno,

alejada de su medio

en espera de ser sacrificada

entre índice y pulgar.

 

Vestí mi tacto de seda,

se abandonó, confusa, a mi esfuerzo,

sus colores se apagaban

me mostraba sus heridas

y su voluntad se tornó blanda.

 

Pero en último impulso

se eleva, vacilante,

huyendo del abrigo de mi celo,

perdiéndose en un vuelo sin sentido,

truncada su ilusión contra el cristal.

 

Lucidez…a ratos.

sb10062647s-001

 
… Y un día descubrí
                 que los sueños
son los colores con los que pintamos la vida…

Puedo decirte una cosa?

BC7955-005

 

Hoy es uno de esos días

en los que duele amarte…

 

Muerde el corazón

la nada que nos aparta.

Hay algo más

que simple nostalgia.

 

Palabras, sentimientos,

sueños de unos ojos

que necesitan derramarse

para no apagarse.

 

Confundida en cada paso.

Olvidarte es dejar de vivir,

vivir sin ti es agonizar.

Sin embargo, me sostengo.

 

A primera luz me levanto,

al apagarse el día me acuesto.

El espacio intermedio es

un eterno compás de espera.

Otro día mas…

57192277

 

NO ESTAS

La hoja intacta me mira,

vacía, quieta

en un silencio blanco.

 

Se ausenta el sueño

por no encontrarte,

insomne por miedo a perderte.

 

Malditos nuestros dedos

condenados a no conversar.

Ruge el mar,

embajador de mi espíritu

trasporta céfiro

su sabor salado.

 

Se confunden lluvia y llanto

Y tu, y yo…

 

Ausentes, eternamente ausentes.

 

Se hunde la noche en mi pecho

y los días,

se suceden lentos.