Archivo mensual: febrero 2009

Una sola mano

EL EXTREMO QUE ME TIENDES
 

Veo el extremo que me tiendes,

y en cada hora que pasa

todo se vuelve más sombrío.

 

Se desdibujan los contornos,

huyen los colores

dejando todos los matices

del blanco y el negro,

apatía y exaltación,

regocijo y amargura,

vida y muerte.

 

Sobre la arena,

se abre el pecho ante el rugido del mar

y el corazón se volatiliza

en acuarela de lágrimas.

 

Veo el extremo que me tiendes,

y en cada promesa que arroja

centellea el filo del engaño.

 

Se alarga el horizonte

empujado por las olas

en un frío reflejo de plata

escama infranqueable,

verdad y mentira,

escasez y derroche,

amor y soledad.

 

Sobre el presente,

resulta insano sostener la utopía

y se hunden los pies

bajo el peso de la compasión.

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Ecos de un tiempo pasado

 
“…Una carta suspendida de palabras no dichas”

 

A través del tiempo, la coartada que justifica el desencuentro no resulta tan incómoda como mantener la presencia.

Sumida en un letargo quizás muy propio de una fría estación, arrastrada por una inercia que acaba convirtiéndose en hábito.

Así, me obligo a no proyectarte en la creencia de que ha de doler menos, aunque el resultado nunca sea el esperado.

Ha desaparecido el espacio que conservaba la promesa de no sucumbir ante el desgaste que mina el ánimo ¿Hemos desaparecido?

No puedo negar que continúo rastreándote en cada recuerdo, en cada rutina descuidada que ya era tuya. Entre palabras que amenazan quebrarse de tanto volver sobre ellas.

A veces mi naturaleza parece mudarse y soy asfalto, piedra, polvo, gris…

Hecho de menos esa necesidad mutua de burlar la realidad para volar uno junto al otro.

Alejando fantasmas que parecen haber terminado por colarse a través de los huecos que todas las palabras no dichas han dejado.

Uno puede engañarse todo lo que desee, y ese, es el peor engaño, el que no dejará ser capaz de romper esos temores que mantienen secuestrado el valor para romper el silencio.

 

A cada minuto… cada día.

CARENCIA

 

Muestran sus palmas

ofrenda de esperanza,

alas abiertas.

 

En campos de oro

donde se alzan dolidas,

heridas de abandono.

 

Riegan desiertos

los temporales de hambre

dividiendo la tierra.

 

Arde el ocaso

testigo de la afrenta,

pulso entre hermanos.

Haiku

 
 

 

 

61.

 

Por tus laderas

se perdieron mis sueños

entumecidos.

 

 

 

Se acerca mi cumpleaños…

OVER THE RAINBOW

Ser, a pesar de todo, no es difícil. Ser, buscando ser guía de los pasos de otro, resulta una aventura gigantesca.

Soy una vez llegada a los 41 años, a duras penas, eso si, pero respondiendo ante mis pasos. Pero ¡Ay! Cuan duro resulta ser cuando debes mostrarte espejo donde se han de mirar otros.

Trémulo, quebradizo, opaco. ¿Cómo ser referente cuando uno siente que no ha sido capaz de encontrar el camino que siempre quiso?

Libre, eso sí lo aprendí, para reconocerse en los propios errores. Osado, para regocijarse de los pequeños triunfos, de los pequeños momentos de felicidad robados a nuestro escenario…

Todo cae cuando aquello se mide en función de pasos menudos que buscan seguir los tuyos, lanzándote amor que pretende fortalecerte para continuar adentrándote en la espesura que la realidad reescribe cada día.  Te vuelves y descubres en ellos aquella mirada que una vez mostraste. Y tu corazón se encoje y te prometes que no permitirás que ellos pasen por lo que tú admitiste.

¡Ilusos…! La vida es así, y cada cual ha de dejar su huella, aunque nos empeñemos en que la propia ampare ese pequeño piececito que pronto eclipsará las nuestras.

A mis hijos

DE CÓMO EL PENSAMIENTO LLEVA A UNO HASTA SU MÁXIMA PREOCUPACIÓN.

Nunca mis sueños han tenido que ver con la realidad que he vivido. He aprendido a sobrevivir pese a todo aquello que desde siempre atesoré en mi pequeño mundo. Comencé a escribir a la temprana edad de 10 años en mi primer diario. Taciturna, reservada y huraña, volcaba en sus páginas en blanco todos mis anhelos, mis miedos y todo mi dolor.

Confesor paciente y silencioso, me incitaba a proseguir buscando respuestas entre mis propias líneas. Encontrarme en mi propio galimatías.

Leerme, tanto tiempo después, resulta extraño y  especialmente conmovedor. Revivir de nuevo mis miedos, mis frustraciones, mis complejos, reabre viejas heridas. Pero también abre puertas cerradas a recuerdos entrañables y dulces que despiertan mis sonrisas, aunque éstas surjan por rubor.

Mis años de escritura de diarios se prolongó hasta mis veintidós años, donde abandoné las páginas en blanco, para adentrarme en la vida por completo.

El pasado…grabado a hierro sobre nuestro espíritu…¿cómo saber llegar hasta aquellos que empiezan cuando una ya ha caminado tanto?

(Pensamiento dedicado a mis hijos)

La Realidad

 

LA REALIDAD

Los pétalos sucumben a los pies de un tallo aún orgulloso e inhiesto,  mostrando el verdor que su altivez le confiere.

Muestra del extracto que en una imagen contiene ese amor inmenso, exaltado y franco que se intercambia.

Promesa que muere en la realidad del tiempo. Que implacable agosta la belleza del presente.

¡Tan real como falso! ¡Tan arrebatado como ensayado!

Una nueva partida en la que enfrentar la ferocidad del resentimiento.

Enredemos…

…Realmente es el pasatiempo lo que ambos mendigamos.