Archivo mensual: diciembre 2009

Poema.- Wislawa Szymborska

LA MUJER DE LOT

Dicen que miré hacia atrás por curiosidad.
Pero yo podría haber tenido otras razones aparte de la curiosidad.
Miré hacia atrás por pena de una fuente de plata.
Por distracción mientras me ataba el cordón de mi sandalia.
Para evitar seguir mirando el justo cuello
de Lot, mi esposo.
Por una repentina certidumbre de que si yo hubiera muerto
él ni siquiera habría atenuado su marcha.
Por la desobediencia de los humildes.
Alerta a la persecución.
Repentinamente serena, esperanzada de que Dios hubiera cambiado de parecer.
Nuestras dos hijas ya estaban casi en la cima de la colina.
Sentí la ancianidad dentro de mí. Lejanía.
La futilidad de nuestro vagar. Somnolencia.
Miré hacia atrás mientras dejaba mi atado en el suelo.
Miré hacia atrás por miedo de dónde poner a continuación mi pie.
En mi camino aparecieron serpientes,
arañas, ratas de campo y buitres jóvenes.
Entonces no había justos ni malvados -simplemente todas las criaturas vivientes
reptaban y saltaban en medio de un pánico común.
Miré hacia atrás por soledad.
Por vergüenza de que estaba huyendo.
Por un deseo de gritar, de volver.
Justo cuando una súbita ráfaga de viento
me deshizo el peinado y me levantó mis vestidos.
Tuve la impresión de que lo estaban viendo todo desde las murallas de Sodoma
y estallaban en risas sonoras de vez en cuando.
Miré hacia atrás por rabia
para gozar de su gran ruina
miré hacia atrás por todas las razones que he mencionado.
Miré hacia atrás a pesar de mí misma.
Fue sólo una roca que se desprendió, resonando bajo los pies.
Una repentina grieta que cortó mi camino.
Al borde un hámster correteó parado en sus patas traseras.
Fue entonces que miramos los dos hacia atrás.
No, no. Yo seguí corriendo,
repté y gateé hacia arriba,
hasta que la oscuridad me aplastó desde el cielo,
y con ella, grava ardiente y pájaros muertos.
Por falta de aliento me balanceaba repetidamente.
Si alguien me hubiera visto podría haber pensado que estaba bailando.
No se descarta que mis ojos hayan estado abiertos.
Podría ser que siento mi cara vuelta hacia la ciudad.               
  (Wislawa Szymborska)

 

Este poema me gusta por hacer pensar sobre la perspectiva de las cosas. Nunca se descubre todo en una sola mirada. Siempre hay muchas versiones de una misma historia, tantas como narradores intervengan. Y sobre todo, evidencia la costumbre del ser humano de juzgar sin apenas conocer… Es uno de mis poemas recien descubiertos y que me encanta releer.

Feliz Año Nuevo!!

La frase del año del Nobel de Medicina…!!! G E N I A L…¡¡ A ver si este año podemos decir que dimos la importancia precisa a cada cosa.
Feliz año nuevo… que sea próspero de verdad y que esté lleno de coherencia y amor. 

GENIAL

Esta frase la ha dicho el ganador del Nobel de
medicina (el oncólogo brasileño Drauzio Varella).

"En el mundo actual, se está invirtiendo cinco veces más en
medicamentos para la virilidad masculina y silicona para mujeres, que
en la cura del Alzheimer. De aquí a algunos años, tendremos viejas de
tetas grandes y viejos con pene duro, pero ninguno de ellos se
acordará para que sirven".


 


 

En un momento

 

“-¡Adiós!- Le dijo su mirada, mientras se aferraba con fuerza a sus manos. Y en un parpadeo, desapareció por siempre de su lado.”

 

          En lo efímero, en lo fugaz, depositamos a veces las esperanzas, los anhelos y sueños que sobreviven titubeantes. Y tejemos collares de cuentas hechas con momentos efímeros, que sacamos en ocasiones especiales en las que ansiamos desterrar la pesada realidad que se va cargando hasta convertirse en un atuendo gris y opaco que vela la mirada y distorsiona los colores.

 

          Cada día es efímero, puesto que no vuelve. Pero se nos presenta eslabón de una gruesa cadena que arrastra nuestros pies apresando el ánimo, mirando siempre hacia arriba y desaprovechando lo que tenemos ante nuestros ojos.

Olvidamos lo amplio del horizonte, promesa inagotable a la que dirigir las ilusiones. Ignoramos los flancos, donde caminan tantos otros a los que volverse o sobre los que sostenerse.

 

          Pero un día, se cierran unos ojos y los nuestros se abren –¿Dónde está mi vida?- Aquí, en el pecho quieto; en la risa disimulada; en la exiliada fe de la locura que nos hace creer que podemos ser astronautas o princesas, médicos o bomberos o, simplemente… eternamente libres, eternamente niños.

 

          En la verdad directa y cruda de cada amanecer, sin aderezos ni maquillaje. En la aceptación de las decisiones tomadas correcta o incorrectamente pero desde la libertad de obrar de cada ser. En el bálsamo de pedir perdón y perdonar, que destierra la culpa descargándonos; porque, solo a través de emborronados bocetos llega una admirable obra.

 

          A veces un sobresalto, o el mismo dolor nos despierta del letargo en el que la desidia nos sumerge y hoy, me aferro a éste con fuerza para tomar una bocanada de aire puro, que colma mi pecho y devuelve la luz después de una larga noche.

Viceversa

 
 
VICEVERSA
 
Tego miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
O sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizás más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.  (Mario Benedetti)