Archivo mensual: diciembre 2010

Vamos a contar verdades IV

A veces no es tan solo cuestión de sobrevivir…

También hay que permitirse momentos para vivir.

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Vamos a contar verdades III

Vamos a contar verdades II

Cuando el hambre encoge el corazón

Cualquier superfluidad alimenta el alma

Vamos a contar verdades

Creí de nuevo

gracias a tu generosidad

para desplomarme sin rebeldía

en el viejo pozo de la incredulidad.

Fantasías

Parpadéo


VERDUGO
Qué lento pasa el tiempo
que apura mi calendario,
los días cargados de tristeza
como pesadas nubes de invierno
infinitamente lánguidos,
inagotablemente deshabitados.

Reprimido el pensamiento
por el dolor y el coraje,
escuchando incesante
el estremecer silente
de un corazón aturdido,
no distingo tormentas y calma
ímpetu e indiferencia ,
el calor se consume en el frío
en el centro mismo de la incertidumbre.

Me apago,
en este recipiente sin aire
en el vacío de noches sin sueños
en la oscuridad de rostros sin risa
en el óxido que engulle mi armazón
en la vacilación de un pulso sin firmeza
en la agonía de unos labios sin aliento.

Qué lento pasa el tiempo
en esta tumba
que el pánico construye sin descanso
sellándome los ojos con el peso
de minutos y segundos fracasados.

Entre espejismos.

DISCURSOS

Parece fácil decir las cosas que uno siente frente a un espejo. Un espejo que devuelve una imagen templada mientras vas liberando un discurso dirigido a una persona imaginaria que debería comprender lo que dices; y sigues así hasta que te das cuenta de lo enormemente ridículo que pareces frente a tu propia imagen, hilando frases que nunca saldrán de tus labios cuando realmente debas enfrentar la situación real que parodias y que triunfalmente sorteas sin temor a la crítica, cuando en el fondo, fuera de ese marco, te sientes el ser más anodino, rústico e incapaz de enfrentar cualquier sueño, como hormiga desafiando rascacielos, luchando con espejismos que los demás proyectan sobre ti.

Parece fácil todo desde el solitario lugar donde la imaginación te lleva con quien anhelas e improvisando situaciones en las que siempre sales invicto, o cuando  no tienes que enfrentar ojos que miran interrogantes, escrutando la nube en la que vuelas y que ni tan siquiera imaginan la felicidad que disfrutas en esas pequeñas ocasiones en las que todas tus inhibiciones y complejos se esfuman dando paso a esa confianza ansiada; Momentos en los que te sientes libre de expresar el amor y alegría que dejaría boquiabierto al mundo y que ocultas por temor al mas mínimo reproche.

Qué fácil sería todo si vivieses de cara a un espejo, y que perfecto sería si allí, junto a esa imagen, al fin te reencontraras contigo.