Archivo mensual: enero 2012

Es mejor reír…

¡Háblame de otros mundos!
Llévame hasta su escondite
y muéstrame como se ve el mundo desde allí.
En la distancia quizás no vea
cómo los grandes edificios se ocultan,
entre un espeso y lóbrego celaje,
mientras las calles tosen de impaciencia
y las personas enferman,
ciegos, sordos, afónicos…
incapacitados para sentir.
Sobre un mar de sueños,
descansando entre palabras
pintaremos escenarios nuevos,
nos vestiremos de esperanza
bailando al filo del abismo.
No estamos locos, no,
¿Te ríes? He ahí el antídoto para el padecimiento de este siglo.

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Miradas… ¡mírate!¡mírame!

Encierra la pupila el mecanismo del reloj
sobre la piel que el tiempo desgarra.
El óxido asoma bajo los ojos
allá donde las sal ha dañado la envoltura del rostro.
Y el tiempo va… y nunca vuelve
Escudriña el alma agazapada tras los cristales
apagados y nebulosos,
donde el mecanismo continua, implacable,
cada hora, cada minuto, cada segundo…

ALAS PARA EL ALMA…QUIÉN NO LAS NECESITA.

Cuando el camino se hace duro y te acostumbras a soportar las inclemencias y el dolor en algunos tramos, se echa mucho de menos escuchar a alguien que te diga “creo en ti”.
Cuando a través de las muchas cosas que se van amontonando en cada vida alguna se rompe arrastrando en el desastre parte de uno, no hay nadie que te susurre “creo en ti”.
Hemos dejado de creer no solo en las grandes cuestiones como es la religión de cada uno, sino en aquellos que nos rodean e incluso hemos dejado de creer en nosotros mismos y por eso la conformidad se extiende por todos los lugares. Una conformidad mansa, silenciosa y amarga.
“Creo en ti” tres palabras que podrían reconstruir el mundo, si no el que se refiere al planeta que devoramos, al menos, el pequeño mundo de cada uno.
Creo en ti… es algo que hay que practicar, y quiero hacerlo con mis hijos, para que sepan que a pesar de la dureza de lo que deberan afrontar yo siempre creeré en ellos y en su capacidad para superarse. A pesar de los errores, caídas y desastres a los que se enfrenten.
CREO EN TI…